jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Diversidad? ¿Sexual?

Diversidad:

La Real Academia Española (RAE) no menciona que diversidad (Del lat. diversĭtas, -ātis). es:

1. f. Variedad, desemejanza, diferencia.

2. f. Abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas.


En términos de sociología y política, diversidad se define como la existencia de una variedad de opciones, creencias, situaciones, identidades, opiniones y rasgos particulares dentro de una población. Según criterios internacionales, la diversidad significa también que las “múltiples variaciones no sólo existan dentro de una comunidad, sino que dichos sectores además aporten sus experiencias particulares para enriquecer la cultura, en un marco de respeto y tolerancia.” (Reaccion:16/05/08)

Es por esta última razón que cuando a un sector específico de la población no se le reconoce ni acepta como una variación dentro de la sociedad, se habla de que no existe diversidad formalmente, pese a que independientemente existan o no leyes que garanticen las libertades y derechos humanos más elementales.

La diversidad abarca toda clase de aspectos, de lenguajes autóctonos hasta opiniones políticas, pasando por grupos étnicos y creencias religiosas. Por supuesto, también abarca aspectos sexuales. Si bien la sexualidad es considerada por muchos únicamente como una función y necesidad biológica común a todos los seres vivos, la situación entre la especie humana es mucho más compleja, pues las relaciones sexuales abarcan muchos aspectos y situaciones que van más allá de un simple estímulo hormonal o el acto del coito. Más todavía, la sexualidad entre los humanos no sólo cumple funciones de perpetuación de la especie, sino que además sirve para establecer estructuras y lazos sociales. No por nada se dice siempre que la base de la sociedad es la familia, y ésta a su vez usualmente surge de la base de una pareja unida por lazos sexuales...


Normalidad:

Según la RAE, normalidad se define como la cualidad o condición de normal y normal (Del lat. normālis):

1. adj. Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural.

2. adj. Que sirve de norma o regla.

3. adj. Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

Definir “lo normal” por la vía de sus antónimos supondría que el comportamiento sexual que no es normal debería ser nombrado como anormal. Sin embargo, en el uso común se utilizan términos con una connotación claramente peyorativa, punitiva y moralista: “pervertido”, “desviado”, “degenerado”, nombres descriptivos usados en recintos cerrados y salas de conferencias en referencia a lo no-normal. Además, una persona o un acto es “pervertido” fuerade algo, “desviado” de algo, y “degenerado” desde algo –y ese algo debe ser aquello que es normal.

Desde otra perspectiva se afirma que el comportamiento sexual normal es aquel considerado “correcto” o “aceptable”, y el comportamiento sexual anormal es aquel “incorrecto” o “inaceptable”. La consiguiente pregunta lógica es: ¿qué es considerado correcto o incorrecto de acuerdo a quién?


Anormalidad:

La RAE define anormalidad como la cualidad de anormal y anormal como:

(De a-2 y normal).

1. adj. Que accidentalmente se halla fuera de su natural estado o de las condiciones que le son inherentes.

2. adj. infrecuente.

3. com. Persona cuyo desarrollo físico o intelectual es inferior al que corresponde a su edad.

Según la definición de la estadística, toda cosa deja de considerarse anómala o inusual, y empieza a ser común y normal una vez que rebasa el límite del 10%. Coloquialmente se considera que en las sociedades humanas, la norma de lo normal, valga la redundancia, son las relaciones heterosexuales entre hombre y mujer. Sin embargo, según sondeos recientes de la ONU, “se estima que más de un 35% de la población mundial es homosexual, y poco más del 25% posee otras preferencias alternativas” (Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual:2009) que no siempre encajan en lo que usualmente se catalogaría de normal.